Publican hoy Felipe Armendáriz y Matías Vallés, en el Diario de Mallorca, una noticia sobre la imputación de varios políticos y constructores por el caso del Plan Territorial de Mallorca.
Me gusta que estén saliendo a la luz todos los casos de corrupción posibles: Rodrigo de Santos, Bitel, Promoción Industrial y ahora el PTM. Y lo que vendrá.
Sin embargo, lo que me resulta curioso es la “contención”, por llamarlo de algún modo, en el lenguaje que utiliza los dos periodistas mencionados, sobre todo en el último párrafo:
Los investigadores quieren aclarar si Grande y Sastre dispusieron de información privilegiada por parte de políticos y altos funcionarios para comprar esta finca rústica, sabiendo que, con el PTM, iba a revalorizarse exponencialmente al ser recalificada como urbana.
Para mi la cuestión a plantearse es si fue antes el huevo o la gallina. ¿Es, como dice este párrafo, que los políticos hablaron de más y entonces un constructor listo no pierde su oportunidad o, por el contrario, es más bien el contructor o promotor quien le dice al político lo que tiene que hacer en función de sus intereses?.
Hablando en euros, ¿cobro algo por darte información privilegiada o, por el contrario, cobro más todavía por hacer que tu finca se recalifique?. Quizás eso es lo que deberían averiguar los investigadores y si es así, igual el pelotazo excede en mucho los 300 millones de euros que ahora mismo se presuponen.








