Hace meses que vengo batallando con “proyectos” que realizan “especialistas” en “vaporware 2.0″ y que sirven para ir generando burbuja económica a base de convencer a empresas de la necesidad imperiosa de trasladarse a vivir a la web 2.0. Si te dedicas a esto y eres capaz de sacarle los cuartos a tu cliente, enhorabuena; has conseguido un cliente que vas a perder cuando se dé cuenta de qué va el percal. Fruto, como decía, de estos desaguisados he podido constatar algunos de los principales errores que cometen, sobre todo los autodenominados gurús, al respecto de este tipo de proyectos. Aquí van estos cinco, aunque todos sabemos que hay muchos más:

  1. No todas las empresas están preparadas para tener presencia en redes sociales. No des por hecho que, por existir, ya deberían estar en Facebook. Hay un camino a recorrer y unas fases a seguir. No están hechas las scooters para ir por caminos de cabras. Ni los pastores para guiar un rebaño de fórmulas 1.
  2. Si quieres ser un “content media manager”, aprende a escribir. Y una vez hayas aprendido, aprende a escribir para que tus lectores entiendan el mensaje que quieres transmitir. Echarle la culpa a “la junta de la trócola” es muy humano. Y que tu cliente te eche la culpa a ti cuando fallen las campañas, más humano todavía.
  3. Las redes sociales, como la tecnología, no son la finalidad de tu cliente. Su finalidad es dar un servicio o vender un producto. Se utilizan las redes sociales como parte de una estrategia de comunicación, así que no utilices la red social para adaptar la estrategia a tus necesidades como gurú. Y mucho menos pienses que la estrategia está equivocada por no estar en Facebook.
  4. Lo importante en cualquier campaña de social media es tu cliente y sus resultados. Como los buenos relaciones públicas, no destacan ellos, sino sus clientes o representados. Y tu deberías hacer lo mismo. Es una buena idea permanecer en un segundo plano y atribuir todo el mérito a la estrategia, creatividad e ingenio de tus clientes. Ya hablaran ellos de tí.
  5. Puedes repetir un mensaje hasta la saciedad. Y lo puedes tener tan asumido que intentes que los proyectos de social media de tus clientes sean todos iguales. Pero tus clientes no son iguales, ni lo son sus proyectos, ni sus clientes, ni sus proveedores, ni sus productos. ¿Te olvidas de que debes ser creativo?

Para variar, con este post me habré cargado la escasa reputación que podía tener entre los gurús del dospuntocerismo, pero quizás haya salvado a alguna empresa de caer en sus garras. Dios me perdone.