11 horas me ha costado atravesar el canal de Mallorca desde Formentera. Y eso que nada más cruzar Es Freus me puse cerca de los 8’5 nudos, pero al estar a unas 10 millas de Cala Figuera ha empezado a soplar un viento de proa de más de 25 nudos, levantando olas importantes, lo que me ha obligado a entrar en la bahía de Palma y llegar a puerto haciendo bordos. Fastidia que hagas las previsiones con un parte de fuerza 3 y al llegar te encuentres con una fuerza 5-6.

Han sido 5 días muy buenos y muy cómodos, pero te deja muy mal sabor de boca llegar a casa pegando pantocazos y tardando tres horas donde habitualmente tardas una. Y si llevas a un niño de un año a bordo, más. El pobrecillo estaba preocupado, y no es para menos. Aún así, al llegar a puerto y relajarse, al preguntarle si volvíamos al Burball, ha sonreido y levantado las manos agitándolas con alegría. Así que a finales de la semana que viene, partimos a dar la vuelta a Mallorca.

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