No es que no mire IB3. Si yo lo intento. Y aunque me sigo preguntando qué puñetas hacía Jaime Anglada presentando un concurso (Jaumet, què fas rei?), lo preocupante sigue siendo la línea editorial de la cadena. Cada vez que pongo IB3, llámalo también “casualidad”, me parece estar en una rueda de prensa del PP. Decidí poner los informativos el día que ETA anunció su tregua, y lo primero que ví, y durante unos 7 u 8 segundos, fue una pancarta de una manifestación que decía, más o menos, “Zapatero cede al chantaje etarra”. Que gran sutileza. Aún así ayer lo intenté otra vez (llámame masoquista) y en el programa del doctor Beltrán, primero sale Catalina Cirer y luego Ramis… Sólo faltaba que Beltrán dejara su silla a Matas (o a Mato, tanto monta, monta Mato), y venga, barra libre.
Por suerte, veo en el blog de Jordi Bayona que los sindicatos progresistas ganan las elecciones en IB3. Si bien eso de “sindicato” y “progresista” debería ser una redundancia, tiene su razón de ser. Tres sindicatos se presentaban: SPIB, CCOO y APLI. Los directivos de IB3 han estado haciendo campaña para APLI (¿directivos haciendo campaña?), mientras que los otros se han tenido que comer los “que viene el coco”. Aún así, sumando esfuerzos, éstos son mayoría.
No sé si es peor un sindicalista metido a directivo (llamémosle “trepa”) que un directivo metido a sindicalista (llamémosle “acojonador”). Muy mal tienen que andar las cosas para que el “acojonador” no “acojone” lo suficiente como para controlar a los sindicatos.
Categories: Sin categoría








