Día de asueto en s’Espalmador. Sol, brisa marina y cumpleaños de la suegra (60).
Realmente, cuando estás de vacaciones, descansando, la vida puede ser monótona, y más en un barco, pero recuperas cosas que hacen falta: dormir más, compartir más tiempo (todo el día) con tu hijo y, sobre todo, olvidarse del mundo entero.
Algún famosete habrá por aquí habida cuenta de la lancha con marca “press” y teleobjetivos de paparazzi. Si lo veo ya os aviso.








