La primera vez que escuché a Mika por la radio y me fijé en el estribillo de su canción “Grace Kelly” pensé que se trataba de la reedición de algún vídeo de Martes y 13. Luego me dí cuenta de que se trataba de una mezcla bastante agradable entre Elton John y los primeros tiempos de Freddy Mercury, y que, por supuesto, no iba de cachondeo.

Aunque se trata de un artista que seguramente pasará por la vorágine comercial, vale la pena escuchar el disco entero (la canción Lollypop no tiene desperdicio). Ya no hago caso de lo que es comercial y lo que no, desde que grupos supuestamente alternativos como Ojos de Brujo piden 6 millones de caché, o G-5 llega hasta los 7 millones.

Aquí dejo el vídeo de la canción: