Tal y como está la cosa, si alguien hoy en España emprende un negocio, es porque tiene un gen especial que le obliga a ello por encima de cualquier otra cosa. Un emprendedor es una especie de drogadicto capaz de tirarse de un edificio sin paracaídas sólo por el subidón de adrenalina. Si al caer te matas, bueno, ya resucitarás como puedas. Y lo digo por experiencia porque, si todo va bien, en breve lanzaré un nuevo proyecto.

Si tienes el gen, en el fondo da igual todo lo demás. Pero si no lo tienes y estás en el paro, el horizonte es como para quedarse en casa. Frente a una prestación por desempleo de, por ejemplo, 1000 euros mes, convertirte en autónomo pasa por dejar de cobrar eso y empezar a pagar a razón de 256 euros al mes, tengas o no tengas negocio, tengas o no tengas clientes. Luego ponte a vender, facturar por tu trabajo y esperar 90, 120, 150, 180 días para cobrar. Y mientras tanto, paga IRPF e IVA de todo lo que has facturado aunque no lo hayas cobrado. A todo esto, el banco no te perdona ni 5 minutos de hipoteca.

¿Qué alternativas existen?. La economía sumergida, básicamente: seguir cobrando de la madre patria mientras uno trapichea por lo bajini. Ni reducimos el paro ni mejoramos la economía. Y mientras tanto, somos capaces de culpar a la coyuntura de la deuda, al FMI y a Standard&Poor’s por no ser capaces de legislar, de forma efectiva, la creación de empleo, el incentivo a la emprendeduría y la reactivación económica real.

Categories: Empresa, Politica

One Response so far.

  1. [...] pagar 260 a la seguridad social y, después, pasar a pagar impuestos como IVA e IRPF de tu trabajo aunque no lo hayas cobrado, no supone ningún incentivo para dejar de estar en el paro y ponerte a emprender. Al contrario, [...]

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