Es en lo que se está conviritiendo el Parc BIT. Antes “BIT” era Baleares Innovación Tecnológica, y ahora es Baleares Inversiones en Terrenos. Era previsible.
Al principio se exigía que las empresas que fueran allí debían tener una fuerte componente tecnológica, prácticamente de investigación y desarrollo. Luego pasaron a decir que, con que tuvieran un poco, ya era suficiente (por ejemplo, desarrollar un software). El penúltimo cambio fue decir que, mientras no sean empresas industriales, con entrada y salida de camiones de gran tonelaje, haremos la vista gorda.
Ahora, cualquiera puede ir con total tranquilidad. Leo hoy en prensa local que las grandes corporaciones buscan sitio fuera de la ciudad. Y no sólo las grandes corporaciones. Hasta el Opus Dei monta allí un colegio. Y eso que en sus objetivos sigue estando “crear un punto de encuentro para el talento innovador”.
Recuerdo la reunión de la Junta de Gobierno de la UIB en donde se aprobó la cesión de terrenos de la Universidad al Parc, con mi voto en contra, la bronca cariñosa que me echó Llorenç Huguet (por aquel entonces, él era el Director de la Escuela Politécnica y yo un estudiante de Telemática) y cómo tuve que explicarle el sentido de mi voto. No era por estar en contra del Parc en sí (sería de juzgado de guardia que desde una ingeniería me negara a eso), sino, para variar, por cómo se había hecho, es decir, rápidamente, con escasa información pública, etc.
A la larga, unos 12 años después, ya hemos creado un nuevo polígono de servicios que viene a cubrir la falta de espacio en el Polígono de Son Castelló (polígono industrial, para más señas). Ya tenemos carretera desdoblada, un segundo cinturón que tiene previsto pasar casi por allí mismo y todas las facilidades y beneplácitos políticos. Pues nada, ahora a urbanizar los alrededores, que hay que dar cobijo a mucho gente.









Me parece totalmente vergonzoso que el Parc Bit acabe siendo un polígono de servicios. Aparte de todo el montaje urbanístico-especulativo de su alrededor, creo que nadie es capaz de tomarse en serio lo que significa la innovación tecnológica. En una isla con una economía tan dependiente del turismo, es una auténtica barbaridad que proyectos como este se tergiversen y acaben teniendo una finalidad que nada tiene que ver con sus orígenes.
Un saludo!
Pau
El otro dia tuve una reunion con una de las cabezas pensantes del parc bit.
Me argumentaba que la oficina de Sa nostra que la entidad queria abrir para dar servicio a las empresas ya establecidas, en el edificio de que ha financiado al GSbit, no tenia cabida en los estatutos del parque.
La dejé hablar un rato, hasta que vi que ya habia perdido bastante tiempo. En ese momento, le pregunté por Bohabi (empresa constructura dirigida por el ex gerente del parc bit)
en ese momento se oian hasta los grillos…
Hay, por lo menos, 10 empresas en el edificio Lleret del Parc Bit. Bohabi es una de ellas, pero también Iru Gestió Cultural, Marxant, Krea Diseño, Marca-T, SBT, etc… Lo único que tienen en común todas ellas es que son del mismo dueño: Sinto Farrús.
Imagino que si uno se construye su propio edificio y paga religiosamente, podrá poner en su edificio lo que le dé la gana. O no. Pero a ver quién es el chulo que se lo prohibe.