Busco un abogado que me pueda decir si el pitorreo de los políticos hacia la ciudadanía, hayan o no salido de la cárcel, puede suponer algún tipo de delito.

Que la Ordinas, después de robar lo que ha podido, gastar más y enterrar el sobrante en un bote de Colacao en su jardín, entrar en prisión y salir bajo fianza, diga ahora públicamente que va a escribir un libro llamado “La canción del Colacao” me parece indignate y un cachondeo hacia la opinión pública. O al menos, un pitorreo hacia mi persona, hacia el sistema judicial y ente caso, hacia los lectores inteligentes.

Señores fiscales, jueces y demás representantes de la justicia: existen algunas personas, con nombres y apellidos, que han conseguido generar y avivar la crisis, así como sacar provecho de ella de manera fraudulenta. Los políticos deberían ser los primeros a perseguir, por el delito y por el abuso de confianza a la ciudadanía, pero no son los únicos. Hay constructores, empresarios, sociedades limitadas que deberían ustedes perseguir del mismo modo. Gracias a ellas hemos conseguido que nuestra sociedad se quede sin dinero a costa de unos cuantos ladrones.

¿Cómo le puedo enseñar a mi hijo Guillem el respeto hacia las personas e instituciones, si el 9% de los políticos que nos representan en el Parlament están imputados por delitos de corrupción?. ¿Cómo puedo enseñarle el valor del trabajo, el sacrificio, el servicio y, en definitiva, la nobleza en la vida, si lo que ve a diario es cómo robarnos a todos saliendo impunes?.

Busco, también, a alguien que restituya a la palabra “responsabilidad” su significado. Razón, aquí.