Acabo de ver el adelanto del reportaje de la revista D-Palma acerca de la mala promoción de las Baleares en ferias turísticas.
La verdad es que le deja a uno el corazón en un puño, pero bien mirado, esta actuación es como el 98% de las actuaciones en los hoteles de las islas: un Casio con todo programado y una chica de escote generoso cantando los griti jí del momento.
Y a pesar de eso, siguen viniendo turistas.








