Nada que objetar a que en Palma de Mallorca se realice la I Feria Internacional de Tapas. Nada que objetar tampoco a que se haya elegido el Pueblo Español como ubicación. Ahora bien, si los organizadores tienen a bien admitir alguna sugerencia de cara a la posible II Feria Internacional de Tapas, les diría algunas cosas:
1.- ¿Se han roto ustedes los cuernos bautizando el evento como “Tapalma”?. Lo digo porque si no lo tienen previsto, aquí van algunas sugerencias más para futuros acontecimientos: “Palmanicura”, feria de la estética. “NaPalma”, feria internacional de productos químicos; o incluso “LaPalmas”, feria de servicios funerarios.
2.- Lo de Internacional, ¿no era quizás un poco pretencioso?. Es que el restaurante más lejano que ahora mismo recuerdo que participara es uno de Lloret de Vistalegre.
3.- El concepto “tapa“, por más que lo he mirado en varias enciclopedias, no me queda del todo claro. En cualquier caso, habla de “aperitivos” que se “pinchan”. Pues bien, señores organizadores, un trozo de “pa amb sobrassada” no me parece una tapa, ni “llengo amb tàperes”, ni “frit de pop”. Para eso ya tenemos la “Mostra de Cuina Mallorquina”. De todas maneras, aquí están los de Navidul para dejar alto el listón.
4.- ¿Era realmente necesario disponer de una moneda propia y encima llamarla “Tapi”?
5.- Si el Consell de Mallorca pone 45.000 euros, y la entrada al recinto cuesta tres euros más, ¿porqué cada “Tapi” valía 1,20 euros, y las tapas valían de 1 a 3 tapis?. 400 ó 600 pesetas por una tapa, me parece una barbaridad.
A pesar de todo, lo mejor, el Rioja Cincel que servían en “Diecisiete Grados” y todas y cada una de las tapas del “Arabella”.